Rinitis alérgica en primavera: consejos para prevenirla y tratarla

Rinitis, asma y dermatitis, son las patologías alérgicas más frecuentes en la población durante la primavera. Es muy importante extremar los autocuidados para evitar posibles efectos agudos, así como acudir a su médico para controlar su patología y evitar recaídas graves.

En el caso de la rinitis, existen diferentes tipologías según las causas que las provoquen:

  • alérgicas: causadas por la exposición a alérgenos como ácaros, epitelios de animales, esporas de hongos, pólenes.
  • no alérgicas: desencadenadas por olores fuertes, contaminación, humo, infecciones de virus o bacterias, etc.
  • otras: provocadas por embarazo, hipertiroidismo, menopausia, menstruación, vegetaciones, tabique desviado, medicamentos, etc.

La rinitis es una enfermedad que afecta a la mucosa nasal y puede producir estornudos, picor, secreción acuosa, obstrucción o congestión nasal. Estos síntomas son, sin embargo, una respuesta natural a la irritación, por lo que para que sean considerados patológicos deben aparecer durante 2 o más días consecutivos y más de 1 hora la mayoría de los días. Afecta a 1 de cada 4 personas, y aunque es considerado un problema banal ya que no supone un riesgo para la vida de los pacientes, sin embargo interfiere de manera notable en la calidad de vida del que la sufre. Dificulta la capacidad de concentración, entorpece las relaciones sociales, dificulta el sueño y causa muchas bajas laborales.

El tratamiento habitual para la rinitis alérgica consiste en la administración de los antihistamínicos o descongestionantes, pero los alérgicos pueden seguir una serie de pautas para prevenir una afección que influye negativamente en su calidad de vida.

Estos son algunos consejos para prevenir la rinitis alérgica:

  • Evita los espacios abiertos por la mañana, cuando las cantidades de polen son mayores, especialmente las zonas en las que abunda la vegetación y en los periodos en los que florecen los árboles.
  • Cierra las ventanas en jornadas con altos niveles de polen. Además, para los que padecen rinitis alérgica el uso del deshumidificador se convierte en indipensable, ya que ayuda mucho a reducir la humedad interior.
  • Retira las alfombras, en el caso de ser muy sensible a los ácaros del polvo.
  • Aspira la casa si tienes una mascota que desprenda pelo habitualmente.
  • Recurre al uso de fundas de almohada y sábanas a prueba de alérgenos.
  • Evita el uso de detergentes y perfumes de olores fuertes.
  • Viaja en coche con las ventanillas cerradas y evita las salidas en moto o bicicleta.
  • Utiliza gafas de sol en el exterior.

 

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Fuente: SEFAC