¿Debemos preocuparnos por el zika en Canarias?

Son muchas y alarmantes las noticias que recibimos a diario y desde todos los rincones del mundo sobre el zika. Si bien el virus del zika ha motivado la primera declaración de emergencia sanitaria global en 2016 por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), podemos decir que de momento en Canarias podemos despreocuparnos. Y ¿en qué nos basamos para tal afirmación?. Pues básicamente en 2 razones:

  1. La picadura de un mosquito Aedes aegypti infectado –el mismo que transmite el dengue y la chikungunya– es la principal vía de contagio.
  2. Y a día de hoy y según el consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Jesús Morera, el archipiélago “afortunadamente” no tiene el vector del “mosquito que trasmite la enfermedad del zika” y por tanto hay “tranquilidad”.

Si bien es cierto que sin el mosquito que transmite el virus, no existe peligro real, si viajas este verano a alguna zona con presencia del mosquito y sigues los siguientes consejos aportados por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, no tendrás de qué preocuparte.

Dada la diversidad específica de cada tipo de producto, es fundamental leer el etiquetado y respetar las indicaciones que en el mismo se indican antes de usar un repelente. Normalmente los repelentes están compuestos por DEET (N N-diethyl-m- toluamida) o citronella. La concentración de DEET puede variar de un producto a otro y en las diferentes formas de presentación. La duración de la protección depende de la concentración. Un producto con DEET al 10% protege durante 2/3 hs. aproximadamente, en cambio al 25% la protección es de 6 hs. en promedio. La Academia Americana de Pediatría recomienda que los repelentes que se usan en niños no deben contener más de un 30% de DEET. NO SE RECOMIENDAN los repelentes de insectos para los niños menores de 2 meses de edad. En esos casos, es preferible utilizar los compuestos por citronella.

Como criterios generales para el uso adecuado de los repelentes de insectos, cabe destacar los siguientes:

  • No se deben aplicar los repelentes por debajo de la ropa, siempre por encima o directamente en la piel sin cubrir. Una pequeña cantidad de DEET se absorbe en el cuerpo cuando se aplica en la piel. Esta cantidad puede aumentar cuando la piel tratada se cubre con ropa, creando sobreexposición.
  • Usar los productos principalmente durante los horas del día en que pican este tipo de mosquitos: a media mañana y a última hora de la tarde. Ten en cuenta también que la mayor actividad del mosquito tiene lugar entre los meses de mayo a noviembre.
  • Evitar el contacto con mucosas, párpados o labios. Tampoco se debe aplicar sobre heridas, piel sensible, quemada por el sol o dañada ni sobre pliegues profundos de la piel como axilas o ingles.
  • En el caso de utilizar protectores solares, poner estos en primer lugar y dejar pasar al menos 30 minutos para posteriormente aplicar el repelente. El cuerpo puede aumentar la absorción de niveles de DEET indicados, cuando también se aplica alcohol o protector solar en la piel después del repelente.
  • No utilizar las presentaciones en spray directamente sobre la cara. Hay que aplicarlo en las manos y después distribuirlo en el rostro.
  • Los repelentes con atomizador es preferible aplicarlos en ambientes abiertos, para evitar la inhalación del producto, evitando también que no haya alimentos cerca.
  • Lavarse las manos siempre después de la aplicación del repelente.
  • Cuando ya no sea necesaria la protección, lavar las zonas del cuerpo donde se haya aplicado repelente con jabón y agua.

 

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